Cuando la competencia está dentro de la empresa

Imagen de admin
Versión para impresiónVersión para impresiónEnviar por emailEnviar por email

Guillermo Garrón. Siempre se ha dicho que la competencia está fuera y que por tanto es preciso fortalecer los procesos internos para incrementar la productividad, sin embargo; la evidencia parece decir otra cosa y competimos entre nosotros mismos y entre nuestras áreas.

Diariamente asistimos a las realidades que nos dicen que el trabajo entre las áreas se hace difícil e incomprendido. Los diferentes equipos de trabajo entienden que su labor es prioritaria y la más importante, desecha, en muchas ocasiones, las contribuciones que pueden recibir por parte de otras áreas o departamentos y de esta manera se van constituyendo en unidades cerradas generadoras de conflictos, que se hacen visibles sin lugar a dudas, en el momento de prestar el servicio al cliente y de garantizar los compromisos que deben cumplirse también con los proveedores y demás entidades con las que se relaciona como organización

Algunos comportamientos que evidenciamos diariamente tienen que ver con :

  • La descalificación que hacemos de las contribuciones y aportes ajenos.
  • Ocultar información a otros miembros de la empresa.
  • Creación de grupos cerrados en el interior de las áreas.
  • Relaciones interpersonales conflictivas, poco eficaces.
  • Discusiones permanentes entre los miembros del equipo. Mal clima en el seno del equipo.
  • No asumir la responsabilidad individual, ni de grupo; frente a los errores, equivocaciones y reclamaciones.

Estas situaciones y otras más, hacen que el ambiente se vaya deteriorando a tal punto que ya el lugar de trabajo no es un espacio agradable, ni vital sino que se convierte en un territorio en el cual aflora el conflicto como parte de la cotidianeidad, evidenciando, así los problemas de comunicación y el deterioro progresivo de la productividad esperada.

La dinámica interna de la empresa comienza entonces a generar situaciones en que la competencia entre áreas y departamentos hace que no funcionen los procesos y no se tenga conciencia de la importancia del resultado final, de tal manera que quién termina pagando las consecuencias de estas situaciones es el cliente que no recibe el servicio con la calidad deseada y en las cantidades requeridas y en los tiempos estipulados.

El compromiso de la organización como un organismo vivo y complementario desaparece, la actitud que asume el director o jefe de área frente a las situaciones cotidianas de la organización se trasladan a los colaboradores quienes asumen que es preciso competir y no necesariamente colaborar con los miembros de los otros equipos; en este sentido, se pierde la conciencia de la importancia que tiene comprender que toda la organización debe trabajar en la misma dirección y que el éxito de un proceso, grupo o departamento no significa la derrota o el fracaso de otra No conocemos, hasta ahora, empresas que entren en quiebra por áreas.

Una situación bastante común, como por ejemplo es “trabajar para la tribuna”, lo cual hace que los grupos dediquen mucho esfuerzo en mostrar y publicitar sus acciones y tareas sin tener en cuenta y valorar que esos logros que se muestran se obtuvieron gracias a la participación y contribución de otras personas y grupos de la empresa.

Esta reflexión es una invitación a reconocer, -si se quiere- de modo contundente, la importancia que tienen todos los integrantes de la organización independientemente de la función que desempeñan, lo cual permite invitar a aceptar que no somos unidades cerradas donde el origen de los problemas y de las equivocaciones siempre será de otro, sino que por el contrario reconocemos que somos una estructura donde el trabajo de un proceso o grupo es necesariamente complementario al de los otros y que los resultados que se obtienen benefician a la empresa cuando los clientes reconocen que nuestra oferta de valor se cumple en su totalidad.

En estos momentos de crisis, los expertos no han sabido orientar muchas veces que el actuar en solitario,  a la larga no les valdrá para conservar su parcela de poder. Ejemplos hay.

Guillermo Garrón
Consultor
Griker Orgemer

Etiquetas: 

Valoración: 

0
Sin votos (todavía)

Artículos relacionados: 

Añadir nuevo comentario